Presa de Valle de Bravo
I. INTRODUCCIÓN
Texto del Lic. Ignacio Pichardo Pagaza, Presidente de la Comisión de Cuenca Valle de Bravo-Amanalco, incluido en el libro “El agua: ciclo de un destino”, publicado en junio del 2007 por la Secretaría del Agua y Obra Pública del Gobierno del Estado de México:
Los habitantes de Valle de Bravo llaman a su bello lago rodeado de montañas boscosas “la gallinita de los huevos de oro”, y tienen razón. Uno y otras constituyen el principal atractivo de aquella región espectacular, convertida hoy en un poderoso polo de desarrollo económico cuya base son los deportes acuáticos y de montaña. Si el lago se llegara a contaminar con aguas negras, si se azolvara por el arrastre de los ríos o si se llenara de plantas nocivas y de lirio, perdería interés para el turismo y afectaría gravemente la vida de toda la zona. Se explica entonces por qué los habitantes de ese hermoso pueblo se preocupan por la calidad y el volumen del agua en su lago. Mantenerlo limpio es una obligación cotidiana.
Para llevar a cabo la compleja tarea de mantener el lago sin contaminación, el Ayuntamiento de Valle de Bravo recibe apoyos de la Comisión Nacional de Agua, la Secretaría del Agua y Obra Pública del Estado -por conducto de la Comisión del Agua del Estado de México- y la Comisión de Cuenca Valle de Bravo-Amanalco.
El primer paso para lograr los anteriores propósitos consiste en incrementar la red de drenaje al mismo ritmo que el crecimiento explosivo de la población. Mientras que en 1970 la ciudad tenía 10 mil habitantes, en la actualidad viven en sus barrios y colonias 60 mil personas. Se requiere una inversión anual permanente para que la infraestructura de la red puede dar servicio a los nuevos desarrollos habitacionales. La topografía del terreno obliga a emplear cárcamos y bombas para llevar las aguas residuales hasta la planta de tratamiento.
La planta de tratamiento requiere ser ampliada para duplicar su capacidad instalada de 100 litros por segundo y que en la actualidad trabaja a su plena capacidad. Ya se inició el proyecto ejecutivo y el Congreso ha aprobado los recursos para construir una segunda planta. Sin embargo, la solución para evitar la saturación de la futura planta, consiste en construir una red de atarjeas en la ciudad para el agua pluvial y evitar que ésta se mezcle con las descargas domiciliarias. Se trata de un proyecto difícil de construir y costoso, pero inevitable.
Mas no terminan allí los problemas para mantener el lago limpio. Los numerosos ríos y arroyos que desembocan en él pasan por varios centros de población que se asientan en sus márgenes, en la parte media y alta de la cuenca. Los más caudalosos son, también, los más contaminados. Uno de ellos, el Río Amanalco, requirió la construcción de tres plantas de tratamiento a lo largo de su curso para disminuir la contaminación. Otro, el Río Tizates, exigió la construcción de un dren paralelo a lo largo de casi todo su desarrollo para evitar que sea usado como canal de desagüe.
El Gobierno del Estado de México tiene la intención firme de preservar los recursos naturales de la región: el agua, los bosques, el paisaje y la biodiversidad. Con esa finalidad, declaró oficialmente el lago y su sistema de ríos un Santuario del Agua. Con el esfuerzo de los tres órdenes de gobierno, la continua participación de la sociedad civil organizada y la voluntad de sus habitantes, el lago y sus montañas boscosas serán conservados para el disfrute de las generaciones que viven. No dejaremos que muera la gallinita de los huevos de oro. Su permanente presencia es nuestro destino.
II. HISTORIA
El lago de Valle de Bravo es un lago artificial producto de la construcción de una presa en 1947 como parte del Sistema Hidroeléctrico “Miguel Alemán”; de ahí que también reciba el nombre de Presa Miguel Alemán o Presa Valle de Bravo. El sistema hidroeléctrico constaba de siete presas que generaban 458,775 kilowatts/hora, con cinco presas en el Estado de México y dos en Michoacán. Este sistema ya no está en operación, y las presas que lo conformaban ahora son parte del Sistema Hidráulico Cutzamala, que abastece de agua potable a la zona metropolitana de la Ciudad de México y Toluca y es manejado por la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA).
El Sistema Cutzamala es el sistema hidráulico más importante del centro del país, brindando 5 mil 920 litros por segundo para el Estado de México y 9 mil 716 litros por segundo para el Distrito Federal, lo cual equivale al 40% del agua potable consumida en estas áreas metropolitanas (15.6 m3/seg en total). La primera etapa del Sistema comenzó en 1982 con la integración de la Presa Villa Victoria y su segunda etapa en 1985 con la integración de la Presa Valle de Bravo. El agua del Sistema es llevada a la enorme Planta Potabilizadora Los Berros (cerca de Villa Victoria), en donde es potabilizada y después bombeada a Toluca y a la Ciudad de México, venciendo un desnivel de 1366 metros gracias a un costoso sistema de bombeo.
La Presa Valle de Bravo, al aportar el 38% del agua total del Sistema (6 m3/seg), es la más grande y relevante del mismo; además, su belleza escénica ha permitido un desarrollo turístico muy relevante para la región.
III. DIMENSIONES Y CAPACIDAD DE ALMACENAMIENTO
La Presa Valle de Bravo tiene una capacidad de almacenamiento de 457 millones de metros cúbicos y abarca una superficie de 2,900 hectáreas. La profundidad promedio del lago es de 21 metros. La zona más profunda del lago se encuentra cerca de la cortina de la presa, con una profundidad de 39 metros cuando el lago está en su máximo nivel.
La presa ha disminuido la capacidad de almacenamiento en un 21% desde su construcción en 1947, debido al asolve producto de la erosión, el cual es acarreado por los ríos que desembocan en el embalse. La erosión es a su vez provocada por la deforestación y las practicas agrícolas mal empleadas.
La pérdida de suelos en la cuenca muestra tasas de erosión de 44 toneladas por hectárea al año en el cultivo de maíz, esto es, casi 4 veces más arriba de la erosión permisible en un manejo ambiental sano, que es de 12 toneladas por hectárea anualmente.
Para controlar este problema, se ha propuesto el uso de la técnica de Milpa Intercalada con Árboles Frutales (MIAF), que conserva el suelo y evita la erosión; aunque esta técnica se ha instaurado solo en 40 hectáreas de 10 localidades de la Cuenca. Por otro lado, se han construido presas de gavión en varios de los afluentes de la presa, los cuales detienen el asolve acarreado –pero no disminuyen la erosión.
Una de las medidas cruciales en el combate a la erosión es el minimizar el corte de árboles, puesto que las raíces de los mismos detienen el suelo. Por ello, es necesario promover el aprovechamiento forestal sustentable, la reforestación y el respeto a los árboles en los predios urbanizables –donde se deben aprovechar los claros existentes y dejar el arbolado natural fuera del área permitida para construcción.
IV. DATOS HIDROMÉTRICOS
La CONAGUA opera una estación climatológica en la cortina de la presa, la cual nos proporciona datos constantes sobre las precipitaciones puntuales; así mismo, es la CONAGUA quien controla y regula el almacenamiento y la extracción de agua de la presa como parte del Sistema Cutzamala.
En el periodo 2002-2007, los años 2003 y 2006 fueron los de mayores precipitaciones (con 1000 mm en el 2003) y el 2002 el de menor precipitación. En los últimos 16 años el promedio anual fue de 928 mm. Los meses de mejor lluvia del año son de julio a septiembre. La siguiente gráfica muestra las precipitaciones para el periodo 2002-2007:

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Organismo de Cuenca Aguas del Valle de México, Dirección de Agua potable, Drenaje y Saneamiento y Residencia General de Operación Sistema Cutzamala 
De la Presa Valle de Bravo se extraen en promedio 6 m3/seg de agua para el Sistema Cutzamala. La mayor extracción ocurre durante los meses de mejor precipitación (julio a septiembre), cuando se extraen cerca de 10,000 litros por segundo (10 m3/seg).
En ocasiones también se realizan trasvases de agua de otras presas del Sistema Cutzamala hacia la de Valle de Bravo; usualmente de las presas El Bosque (en Michoacán) y Colorines. Este fue el caso a finales del 2006 y a principios de 2007, debido a que los niveles inusualmente bajos de la presa se compensaron con trasvases de agua de Colorines para lograr un nivel adecuado. La siguiente gráfica presenta las extracciones para el periodo 2005-2007, donde los trasvases se pueden apreciar como "extracciones negativas":

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Organismo de Cuenca Aguas del Valle de México, Dirección de Agua potable, Drenaje y Saneamiento y Residencia General de Operación Sistema Cutzamala 
En mayo del 2007 habían alrededor de 300 millones de m3 de agua acumulada en la Presa de Valle de Bravo. Con base a los pronósticos de precipitación y extracción, se espera que para julio 2007 se tendrán 260 millones de m3 y que para diciembre 2007 se recuperarán nuevamente los 300 millones de m3.
Es grato anunciar que la CONAGUA actualmente lleva a cabo un importante proyecto para recuperar agua durante el proceso de potabilización de la Planta Los Berros, lo cual permitirá reducir el volumen de extracción de las fuentes del Sistema Cutzamala (incluyendo la Presa de Valle de Bravo) para las necesidades de agua potable actuales. El proyecto cuenta con una inversión de 55 millones de pesos y consiste en la recuperación de parte del agua de lavado de filtros, así como en la deshidratación y disposición de los lodos residuales del proceso de potabilización, los cuales están compuestos 99% por agua y 1% por sedimento sólido.
V. EL NIVEL DE LA PRESA
El nivel de la presa fluctúa durante el año dependiendo de la precipitación y de la extracción realizada. Generalmente, aumenta de nivel a partir de septiembre (con la acumulación de escurrimientos de lluvia de las laderas y la disminución del nivel de extracción, que como vimos en la sección anterior es mayor de julio a septiembre); llega a su nivel más alto a finales de octubre y empieza a bajar en marzo, alcanzando su nivel más bajo en junio, que es cuando reinicia la época de lluvia. Por lo anterior, el lago se encuentra en niveles bajos durante el verano.
Sin embargo, en el 2004, 2005 y 2006, la presa presentó niveles inusualmente bajos. De acuerdo a datos de CONAGUA, el nivel en el verano del 2006 estuvo por debajo del nivel promedio de los últimos 16 años, como se puede apreciar en la siguiente gráfica de los niveles de almacenamiento de la presa de 1990 al 2006 (en donde el año 2006 es la segunda línea de abajo hacia arriba -de color gris-, siendo la más baja la del año 1990 -de color verde obscuro):

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Organismo de Cuenca Aguas del Valle de México, Dirección de Agua potable, Drenaje y Saneamiento y Residencia General de Operación Sistema Cutzamala 
Los bajos niveles constituyeron una preocupación generalizada de los habitantes y visitantes de Valle. Al respecto, se dijo que la cortina de la presa, o el embalse mismo, presentaba fugas considerables; o bien que la CONAGUA había aumentado el volúmen de agua extraído para llevar a la Ciudad de México y Toluca; todos ellos argumentos falsos.
Lo que sí es cierto es que en el 2005 y 2006 la CONAGUA aprovechó el bajo nivel de la presa para realizar trabajos de mantenimiento en la cortina, que sistemáticamente presenta fugas no significantes como parte de su operación normal. También rellenó algunas grietas en el vaso de la presa por las cuales se inflitraba agua, sin que esto provocara un pérdida significativa del líquido. Estos trabajos se consideran de mantenimiento ordinario.
Por otro lado, como se puede apreciar en la gráfica de extracciones presentada en la sección anterior, desde el 2005 la CONAGUA disminuyó el volumen de agua extraido relativo a otros años, y llegó inluso a cero extracción en julio del 2006. De agosto a diciembre de ese año, no solo dejó de extraer agua, sino que trasvasó agua de la Presa de Colorines. Este trasvase, como veremos más adelante, es una de las razones por las que la presa ha recuperado su nivel ordinario (también fue la razón principal de la proliferación del lirio, que llegó en el agua de Colorines). De manera que ni las fugas ni la extracción de agua fueron causa de los bajos niveles de la presa.
La explicación fundamental del bajo nivel fue la reducida precipitación pluvial que se presentó en la región en los últimos años, particularmente en el 2004 y 2005. La disminución en la cantidad de lluvia redujo no sólo el nivel de la presa, sino también el de los manantiales de Valle de Bravo, por lo que también disminuyó el agua potable para las viviendas de la zona. Por ello, durante la época de estiaje del 2005, algunas áreas de la cabecera municipal recibieron agua potable por tandas, no pudiéndose prestar el servicio de manera continua.
La cantidad de lluvia está relacionada con los ciclos naturales y con la densidad arbórea de la región. A mayor vegetación, mayor presencia de lluvia. Cuando se condensa la humedad a baja altura, como sucede en las zonas boscosas y selváticas, se incrementa la lluvia; en cambio, en las zonas deforestadas, las nubes se forman a gran altura y son presa fácil de los vientos, lo que reduce las posibilidades de precipitaciones pluviales.
Además, a mayor masa boscosa, mayor filtración del agua al subsuelo, por lo lo que entre más árboles haya, una mayor cantidad de agua de lluvia llegará al manto acuífero, a los manantiales y al sistema de agua potable que depende de ellos. De acuerdo a datos de la SEMARNAT, los suelos forestales absorben 18 veces más agua que el suelo desnudo. En resumidas cuentas: si hay menos árboles y menos bosques, hay menos lluvia y menor captación de ésta al subsuelo.
Se calcula que desde 1970 se ha perdido aproximadamente el 18% de la superficie boscosa de la Cuenca Valle de Bravo-Amanalco, que es la que alimenta a la presa con sus escurrimientos. Por ello, es urgente parar la tala ilegal y la deforestación. Ello implica parar el consumo de madera irregular, lograr el aprovechamiento sustentable de los bosques y tomarnos en serio el cuidado de los árboles en nuestros predios y nuestros bosques. Los árboles de Valle de Bravo y de Amanalco son los productores del agua que llega a las viviendas de estos municipios y a la presa, la cual es el atractivo paisajístico central que sustenta la economía de turismo de Valle de Bravo.
Afortunadamente, en invierno del 2006 la presa recuperó sus niveles históricos. Esto se debió en parte a una mejor época de lluvias, pero también de manera importante al hecho de que se dejó de bombear agua de la presa al sistema Cutzamala, y, sobretodo, porque se realizó un trasvase de agua de la Presa de Colorines. Lo anterior implica que pese a que ya no veamos el alarmante nivel bajo de la presa, no por ello debemos concluir que se ha resuelto el problema de la reducción en la producción de agua. La reforestación y el cuidado de los árboles existentes es trabajo de todos y cada uno de nosotros si queremos cuidar nuestra agua y los niveles de la presa de Valle.
VI. CONTAMINACIÓN
La contaminación del lago es directa o bien indirecta a través de los ríos que en él desembocan. Es importante notar que la contaminación de los ríos, arroyos y barrancas de la Cuenca, llega tarde o temprano a la presa, debido a que ésta se encuentra en la parte más baja de la Cuenca y recibe por ello todos los escurrimientos de la misma.
La información presentada se obtuvo del Diagnóstico Ambiental del Plan Rector de la Cuenca La presentación se divide en dos, primero señalaremos las fuentes principales de contaminación del lago, y después los resultados de dicha contaminación sobre el mismo.
I. Las fuentes principales de contaminación del lago son:
a) Descargas de aguas residuales:
a.1. Descargas de Valle de Bravo:
La cobertura de drenaje en la cabecera municipal de Valle de Bravo es del 86% y las aguas incorporadas al drenaje son conducidas a la Planta de Tratamiento de El Arco, mediante seis cárcamos de bombeo, en su mayoría ubicados a lo largo de la calle conocida como Costera. En la Planta son tratadas por la CONAGUA antes de ser vertidas al río Tilostoc del otro lado de la cortina de la presa.
Hay zonas sin drenaje fuera de la cabecera pero dentro del área conurbada, como es el caso de El Arco, San Gaspar, El Cooporito, La Peña y Avándaro; y aún hay zonas de la cabecera sin drenaje, como áreas del Barrio San Antonio, de la Colonia Sánchez y de Avenida Juárez en el centro. Muchas viviendas en estas zonas cuentan con fosas sépticas, las cuales infiltran al subsuelo agua filtrada pero no tratada, lo cual contamina el manto subterráneo. Por otro lado, un número importante de viviendas tienen fosas ya saturadas, (como es el caso particularmente en Avándaro) por lo que el agua infiltrada al subsuelo llega todavía más contaminada.
También existen viviendas sin fosas sépticas que descargan sus aguas residuales al embalse (como es el caso de algunas viviendas a la orilla del lago) o bien a los ríos que llegan a él (como es el caso del río Los Tizates, que pasa al lado del Mercado de Artesanías y se incorpora al lago por un lado de la cancha de futbol de San Antonio; actualmente el río con mayor contaminación de los afluentes del lago).
Por ello, es importante incrementar la red de drenaje, y las viviendas fuera de esta red deben instalar plantas de tratamiento domésticas. Al respecto, cabe decir que el Plan Municipal de Desarrollo Urbano, publicado el 4 de septiembre del 2006, prohíbe el uso de fosas sépticas y obliga al uso de plantas de tratamiento.
Por otra parte, es indispensable separar la red de drenaje de la red de aguas pluviales (actualmente mezcladas en casi su totalidad), a fin de asegurar que toda el agua de arroyos y manantiales ingrese al embalse de la presa sin mezclarse con aguas residuales; así como para disminuir la carga de agua de lluvia que está llegando (innecesariamente) a la Planta de Tratamiento de El Arco, la cual actualmente está en su máxima capacidad (100 litros por segundo) por lo que requiere ser ampliada.
Otra zona de descarga de aguas residuales de poco caudal pero directas al lago, es el área del muelle municipal. La descarga es producida por la desembocadura de un colector de drenaje proveniente de las calles Joaquín Arcadio Pagaza, 5 de mayo, Calzada Santa María y Salitre, el cual no puede ser incorporado al cárcamo de bombeo correspondiente (Planta de Bombeo #2) por falta de capacidad del mismo. Este problema lleva muchos años pero será atendido próximamente.
a.2. Descargas del resto de la Cuenca:
Hasta el 2005, el Municipio de Amanalco no contaba con planta de tratamiento, por lo que sus aguas negras se descargaban al río Amanalco, que ingresa al lago a un costado de la carretera El Arco-Valle de Bravo, a 400 metros de la entrada por El Arco. Esta era la fuente de contaminación más importante del lago, por lo que fue una prioridad para la Comisión de Cuenca atenderla, construyéndose un sistema de tratamiento para la Cabecera Municipal de Amanalco, a la cual se irán incorporando las localidades aledañas.
Sin embargo, todavía existen 12 comunidades en el área rural de la cuenca con 2,365 viviendas que en su totalidad defecan al aire libre y con las lluvias se arrastran a los arroyos y ríos, por lo que requieren de acciones urgentes de saneamiento.
b) Químicos utilizados en la agricultura y acuacultura: Existe un uso excesivo de fertilizantes, pesticidas y herbicidas (agroquímicos), particularmente en los sembradíos de la parte alta de la Cuenca y, en menor medida, en las granjas de truchas de esta misma zona. Todos ellos escurren a ríos y arroyos, ayudados por el agua de lluvia, y finalmente ingresan al embalse.
c) Desechos orgánicos y nutrientes de la acuacultura: En la parte alta de la Cuenca el agua es utilizada para producción de trucha en 94 granjas de las cuales sólo el 30% aproximadamente tiene su situación administrativa en orden y el resto hace un aprovechamiento irregular del agua. En sus instalaciones se utiliza el agua totalmente limpia de los manantiales y en el proceso se deteriora su calidad con contaminantes en forma de alimentos (con alto contenido de nutrimentos) y químicos, así como con las excretas de las truchas.
d) Desechos sólidos: La basura depositada en la presa, barrancas, embalses y ríos es una importante fuente de contaminación que ha ido en aumento.
II. Los resultados de la contaminación por aguas residuales, agroquímicos, químicos, basura y alimento de trucha, son los siguientes:
a) Crecimiento de lirio y microalgas:
Los ríos que escurren directamente al embalse como Amanalco, Los Gonzalez y Molino-Los Hoyos, están aportando grandes cantidades de nutrimentos, con 56 toneladas al año de nitratos, más de 29 toneladas de fosfatos y más de 1,730 toneladas de sulfatos al año. Estos aportes nutrimentales propician el crecimiento explosivo e incontrolado del lirio y de algas microscópicas, en particular de la Anabaena, que forma una capa verde en la superficie del lago y puede producir dermatitis en pieles sensibles en la concentración actual. La Anabeana puede afectar al hígado si es ingerida en altas concentraciones, las cuales todavía no se dan en el lago.
b) Eutroficación del lago:
La carga de nutrimentos, aunada al constante aporte de materia orgánica de las aguas residuales, propician que el vaso se encuentre en condición “eutrófica” de marzo a noviembre; esto es, sin oxígeno disuelto en el agua en una porción significativa del lago. En el caso de Valle, de marzo a diciembre no hay oxígeno por debajo de los 10 o 12 metros de profundidad, lo cual no permite que existan plantas o animales en esta zona (excepto por algunos tipos de bacterias anaerobias). Tomando en cuenta que la profundidad promedio del lago es de 21 metros, esto significa que no hay vida de plantas o peces en la mitad más profunda del lago.
De diciembre a febrero, con el agua más fría, la condición mejora levemente, manteniéndose el lago en calidad mediana, identificada como “mesotrófica”.
El oxígeno del agua se agota debido a que es consumido por la materia orgánica en descomposición. Esta materia orgánica proviene de las aguas negras y de los organismos que viven en el lago y van muriendo; en particular, de la descomposición de las microalgas, las cuales son alimentadas por la gran cantidad de nutrientes que recibe el lago (principalmente fósforo y nitrato).
c) Presencia microbiológica:
La calidad microbiológica del embalse también se está deteriorando, lo cual se refleja con la presencia de coliformes fecales cuyo límite aceptable es de 1,000 NMP y en el río Los Tizates es de 11,000 NMP. Así mismo se detectan coliformes y enterococos fecales en los ríos Amanalco y Molino-Hoyos, así como en la cortina de la presa y en el muelle municipal. Se reporta también presencia de bacterias patógenas del tipo Streptococcos pneumoniae, Shigella sp., Klebsiella pneumoniae, K. oxytoca, Salmonella paratyphii, Plesiomona shigeloide y Vibro fluviales, lo que representa un foco potencial de infección, aunque aún sin tener niveles que requieran la prohibición del uso de lago para fines recreativos, como se indica en la siguiente sección, referente a los riesgos de salud.
VII. RIESGOS A LA SALUD
En el 2005, la Comisión Nacional para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) junto con Instituto de Salud del Estado de México (ISEM), realizó trabajos para la evaluación de la calidad de agua de la presa, concluyendo que no existía un riesgo determinable para la salud por la calidad del agua, en los usos con fines recreativos. Sin embargo, cabe decir que la evaluación de la COFEPRIS se realizó con base en una muestra de agua tomada en un solo día, por lo que hace falta realizar estudios de mayor detalle y extensión.
En general, se recomienda evitar la ingestión del agua del lago y el contacto prolongado con el agua en zonas con altas concentraciones del alga Anabaena (las zonas con una capa superficial verde espesa), pues existe un riesgo de dermatitis en pieles sensibles ocasionada por esta alga.
Sugerimos enjuagarse con agua potable al término de las actividades acuáticas en cualquier área del lago, así como evitar nadar en el las áreas que presentan mayor contaminación, que son las áreas de las desembocaduras de los ríos El Tizates (junto a la cancha de futbol de San Antonio) y Amanalco (a un costado de la carretera El Arco-Valle de Bravo, a 400 metros de la entrada por El Arco); así como en la zona del muelle municipal.
VIII. PLAN DE SANEAMIENTO
El Plan Rector de la Cuenca presenta las obras y acciones de saneamiento de corto, mediano y largo plazo. Estas obras atienden las necesidades prioritarias de drenaje, alcantarillado, descargas domiciliarias, colectores y tratamiento de aguas residuales, así como la elaboración de proyectos ejecutivos para obras futuras.
Las obras de corto plazo están principalmente dirigidas al saneamiento de la Presa Valle de Bravo y se instrumentarán en el periodo 2006-2009 por la Comisión del Agua del Estado de México (CAEM), a través de una inversión de 81 millones de pesos realizada por la CONAGUA, la CAEM y APAS Valle de Bravo.
Un listado detallado de las obras 2006-2009, así como un reporte de avance de las mismas (actualizado cada trimestre), puede consultarse haciendo clic en el ícono pero en general, respecto al lago de Valle de Bravo, se resumen en las siguientes acciones:
1. Ampliación de la cobertura de drenaje en la cabecera municipal de Valle de Bravo, para alcanzar el 95% de cobertura total. En particular, se atiende el barrio San Antonio, la Colonia Sánchez y Avenida Juárez.
2. Terminación del colector de aguas residuales que baja por el río El Tizates recogiendo las descargas domiciliarias de las viviendas aledañas, así como la conexión de estas descargas al colector.
3. Conducción hacia la Planta de Tratamiento de El Arco, del colector de drenaje que descarga en la zona del muelle municipal, proveniente de las calles Joaquín Arcadio Pagaza, 5 de mayo, Calzada Santa María y Salitre.
4. Construcción de un sistema integral de colectores de aguas negras en las zonas norte y sur de La Peña (7 km).
5. Ampliación de la Planta de Tratamiento de El Arco en Valle de Bravo.
6. Incorporación a la Planta de Tratamiento de Amanalco, de colectores provenientes de las localidades aledañas a la cabecera municipal (lo cual disminuirá la contaminación del río Amanalco).
7. Elaboración del proyecto ejecutivo de separación de agua pluviales del drenaje sanitario en Valle de Bravo.
8. Elaboración del proyecto ejecutivo de drenaje sanitario para las comunidades de El Arco y San Gaspar.
9. Automatización de los seis cárcamos de bombeo de Valle de Bravo para hacerlos más eficientes, minimizando la necesidad de que el agua negra acumulada en ellos requiera ser desfogada hacia el lago por malfuncionamiento del cárcamo.
IX. CÓMO AYUDAR
Hay mucho que puedes hacer para ayudar a sanear el lago de Valle:
• Paga tu consumo de agua, que incluye un porcentaje para obras de saneamiento, el cual SÍ se usa para ello.
• Asegúrate de que las descargas de aguas negras de tu casa están conectadas a la red de drenaje. Esta conexión es responsabilidad de los usuarios. Los requisitos para contratar el servicio de conexión de APAS Valle de Bravo, son: (1) Llenar una solicitud (dada por APAS); (2) Presentar constancia de propiedad (escritura, contrato de compraventa, etc.); (3) Presentar croquis de localización del predio; (4) Presentar fotografía del predio; (5) Presentar boleta del último pago predial; (6) Presentar identificación del propietario (o carta poder, en su caso), y (7) Realizar pago de derechos por $1,248 pesos.
• Si no hay drenaje en tu zona y tienes fosa séptica, revisa el buen funcionamiento de la misma, o si es posible, cambia tu fosa séptica por una planta de tratamiento doméstica, que es mejor solución. Existen en el mercado varias opciones con diferentes precios (de 6 a 30 mil pesos).
• Averigua de dónde viene la leña y madera que compras y consumes; asegúrate que no provenga de tala clandestina.
• Cuida los árboles y mantén el arbolado natural fuera del área de construcción permitida para tu casa. Un árbol recién plantado no ofrece los mismos servicios ambientales que un árbol crecido, en particular respecto a detener la erosión, limpiar el aire y promover la lluvia.
• No tires basura en el lago ni en los bosques, ríos, barrancas o calles; ni dejes que otros la tiren. Separa la basura de tu casa en orgánica e inorgánica, y si puedes, haz composta domiciliaria; es fácil y podrás tener magnífico abono para tu jardín.
• No riegues tu jardín con agua potable, que es escasa y costosa de potabilizar. Instala una planta de tratamiento doméstica para tratar tus aguas negras domiciliarias y usa el agua tratada para regar tu jardín.

Última Actualización Enero 2012 |